Pocos países tienen un rango climático tan extremo como Chile, gracias a sus más de 4.000 km de longitud. En el norte está el desierto de Atacama (Antofagasta), el lugar más árido del mundo, donde prácticamente nunca llueve. En el centro, Santiago y Valparaíso disfrutan de un clima mediterráneo: veranos secos y cálidos, inviernos suaves con las únicas lluvias del año. Más al sur, Concepción ya entra en una zona templada y lluviosa.
Como en toda Sudamérica, las estaciones están invertidas: verano de diciembre a febrero, invierno de junio a agosto. En la zona central, la lluvia se concentra casi por completo en los meses de invierno, mientras que el verano es seco y soleado. La costa, bañada por la fría corriente de Humboldt, suele ser más fresca y nublada por las mañanas de lo que sugiere la latitud.
Mejor época para viajar: La primavera (septiembre–noviembre) y el verano (diciembre–febrero) son ideales para la zona central y el sur. Para el desierto de Atacama, prácticamente cualquier época del año funciona por su sequedad.
Temporada de lluvias: En la zona central (Santiago, Valparaíso) la lluvia cae casi exclusivamente en invierno, de junio a agosto. El norte es seco todo el año; el sur es lluvioso buena parte del año.
Santiago tiene un clima mediterráneo, así que la lluvia se concentra en los meses de invierno, entre junio y agosto. El resto del año, y especialmente el verano (diciembre–febrero), es seco y soleado.
Porque allí está el desierto de Atacama, el más árido del planeta. La combinación de la cordillera de los Andes, la corriente fría de Humboldt y el anticiclón del Pacífico impide la formación de lluvias durante años en algunas zonas.