México combina tres grandes patrones de clima: el norte árido y semidesértico (Monterrey), el altiplano central templado por la altitud (Ciudad de México, Puebla, Guadalajara) y el sur y las costas, de carácter tropical. En el centro del país, como en gran parte de Latinoamérica de montaña, no hay invierno ni verano marcados: lo que define el año es la temporada de lluvias frente a la temporada seca.
La temporada de lluvias va de mayo a octubre, cuando casi todos los días de tarde caen aguaceros cortos pero intensos, sobre todo en el centro y sur. De noviembre a abril el ambiente es seco y soleado. Las costas del Pacífico y del Golfo, además, viven la temporada de huracanes entre junio y noviembre. Por la altitud, Ciudad de México y Puebla son templadas todo el año pese a estar en latitud tropical.
Mejor época para viajar: De noviembre a abril, durante la temporada seca: días soleados, poca lluvia y temperaturas agradables en el altiplano. Es también la mejor ventana para las playas, fuera de la temporada de huracanes.
Temporada de lluvias: De mayo a octubre, con lluvias de tarde frecuentes en el centro y sur. La temporada de huracanes en las costas va de junio a noviembre.
En la mayor parte del país la temporada de lluvias va de mayo a octubre, con aguaceros vespertinos frecuentes pero breves. De noviembre a abril el clima es seco y soleado, especialmente en el centro del país.
Ciudad de México tiene un clima templado todo el año gracias a sus 2.240 metros de altitud. Las mañanas y noches de invierno (diciembre–febrero) pueden ser frescas, de 5–10°C, mientras que los días rondan los 20–24°C durante casi todo el año.