Ecuador está justo sobre la línea del ecuador, por lo que la duración del día y la radiación solar apenas cambian a lo largo del año. Como en Colombia, lo que define el clima de cada ciudad es la altitud. En la Sierra, Quito y Cuenca disfrutan de un clima templado de "eterna primavera", con temperaturas frescas y estables todo el año pese a estar en pleno trópico. En la costa, Guayaquil y Manta viven un clima cálido y húmedo.
El país tiene dos temporadas en lugar de cuatro estaciones: el "invierno" (lluvioso y cálido, de diciembre a mayo) y el "verano" (seco y más fresco, de junio a noviembre). En la Sierra las lluvias son más repartidas, mientras que en la costa la temporada húmeda es muy marcada. Por estar sobre el ecuador, el sol es intenso a mediodía durante todo el año, sobre todo en altura.
Un dato práctico sobre Ecuador: el sol de mediodía es muy intenso en cualquier época del año y a cualquier altitud. El protector solar de factor alto (50+) es indispensable, especialmente en la sierra donde la altitud suma a la intensidad de la radiación. La madrugada y las primeras horas de la mañana son los mejores momentos para las caminatas en zonas de altura.
La costa pacífica tiene un clima tropical cálido. La temporada húmeda (diciembre-mayo) es calurosa y lluviosa; la temporada seca (junio-noviembre) es más fresca y con cielos frecuentemente nublados. Las aguas del Pacífico frente a Ecuador son más cálidas en la temporada húmeda.
La sierra andina tiene un clima templado de eterna primavera, con temperaturas estables de 10–22°C durante todo el año. La mayor parte de la lluvia cae entre febrero y mayo, y en menores cantidades entre octubre y noviembre.
La región amazónica (Tena, Puyo, el Oriente) es calurosa y lluviosa todo el año, con temperaturas de 25–30°C y precipitaciones abundantes. Es la zona de mayor biodiversidad del país.
Las Galápagos tienen dos épocas: de enero a mayo (más cálido, aguas cálidas y buen clima para snorkel) y de junio a diciembre (más fresco, con la corriente fría de Humboldt, ideal para ver vida marina y fauna terrestre). El clima es agradable durante todo el año.
Mejor época para viajar: De junio a septiembre (temporada seca) es ideal para la Sierra y para recorrer Quito y Cuenca. Para la costa y las playas, los meses cálidos de diciembre a abril son los más soleados pese a ser la temporada húmeda.
Temporada de lluvias: La temporada de lluvias ("invierno") va de diciembre a mayo, más marcada en la costa. La temporada seca ("verano") va de junio a noviembre.
Para recorrer Quito y la sierra, la temporada seca de junio a septiembre ofrece los días más despejados para ver los volcanes y hacer excursiones. La costa y las playas están más animadas durante la temporada húmeda (diciembre-mayo), cuando el sol alterna con aguaceros y el agua es más cálida. Para las Galápagos, cualquier época tiene su encanto, pero enero a mayo ofrece el mejor clima y el agua más cálida para bucear.
La clave en Ecuador es la superposición de climas. Para Quito, un buen suéter o polar para las mañanas y noches, ropa liviana para el mediodía y un impermeable compacto para las lluvias de tarde. Para la costa, ropa de verano liviana y mucho protector solar. Para el Oriente amazónico, ropa de manga larga para los mosquitos, calzado impermeable y repelente eficaz. Las Galápagos piden ropa de baño, equipo de snorkel y un polar para las noches de la temporada seca.
Quito tiene un clima templado de eterna primavera gracias a sus 2.850 metros de altitud. Los días rondan los 18–21°C y las noches bajan a 8–10°C durante todo el año. No hace frío extremo, pero conviene llevar abrigo para las mañanas y noches.
La temporada lluviosa, llamada localmente "invierno", va de diciembre a mayo y es más intensa en la costa (Guayaquil, Manta). La temporada seca o "verano" va de junio a noviembre.
La temporada seca, de junio a septiembre, ofrece los días más claros y soleados en Quito, con mayor probabilidad de ver los volcanes circundantes desde la ciudad. De octubre a mayo hay más días nublados y lluvia de tarde, aunque el sol suele aparecer por las mañanas.
Las Galápagos son un destino posible todo el año. De enero a mayo el agua está más cálida (24–27°C), ideal para snorkel con manta rayas y tortugas. De junio a diciembre la corriente fría de Humboldt trae más fauna marina, mejor visibilidad bajo el agua y la temporada de apareamiento de muchas especies.