Argentina es un país largísimo de norte a sur, así que su clima va del subtropical en el norte al frío patagónico en el extremo sur. Al estar en el hemisferio sur, las estaciones están invertidas respecto a Europa o Norteamérica: el verano va de diciembre a febrero y el invierno de junio a agosto. Buenos Aires y Rosario, sobre la llanura pampeana, tienen un clima templado y húmedo, con veranos calurosos e inviernos frescos pero rara vez gélidos.
Hacia el oeste, Mendoza vive al pie de los Andes un clima seco y soleado, con gran amplitud térmica entre el día y la noche, ideal para los viñedos. Córdoba, en el centro, es templada con veranos de tormentas fuertes. En general las lluvias se concentran en el semestre cálido (octubre a marzo), mientras que el invierno tiende a ser más seco en gran parte del país.
Mejor época para viajar: Primavera (octubre–noviembre) y otoño (marzo–abril) ofrecen temperaturas agradables en casi todo el país. El verano es ideal para la Patagonia y el sur; el invierno, para esquiar en la cordillera.
Temporada de lluvias: Las lluvias se concentran en el semestre cálido, de octubre a marzo, sobre todo en forma de tormentas de tarde en el centro y noreste. El invierno suele ser más seco.
El verano en Argentina va de diciembre a febrero, porque está en el hemisferio sur y las estaciones están invertidas respecto al hemisferio norte. El invierno corresponde a junio, julio y agosto.
Buenos Aires tiene un clima templado y húmedo. Los veranos (diciembre–febrero) son calurosos y pueden ser bochornosos, con tormentas; los inviernos (junio–agosto) son frescos, de 8–15°C, sin nieve. La primavera y el otoño son las estaciones más agradables.