Perú tiene tres regiones climáticas muy distintas: la costa desértica, la sierra andina y la selva amazónica. En la costa, Lima y Trujillo viven un clima desértico y templado, casi sin lluvia, marcado por la garúa —una neblina húmeda típica del invierno limeño (junio–septiembre)—. La fría corriente de Humboldt mantiene la costa más fresca de lo esperable para su latitud tropical.
En la sierra (Cusco, y en parte Arequipa) el clima depende de la altitud y se divide en dos temporadas: la seca, de mayo a septiembre, con días soleados y noches frías; y la húmeda, de noviembre a marzo, con lluvias frecuentes. Para visitar Cusco y Machu Picchu, la temporada seca es la más recomendable. La selva amazónica, por su parte, es calurosa y húmeda todo el año.
Uno de los aspectos más llamativos del clima peruano es la coexistencia de extremos muy cercanos: en Cusco, a 3.400 metros, las noches pueden bajar de cero en la temporada seca, mientras que en el valle sagrado, a 30 km y 1.000 metros menos de altitud, las temperaturas son mucho más confortables. La planificación del equipaje es clave porque en un mismo viaje se puede pasar del calor amazónico al frío andino en pocas horas.
La costa peruana es árida y templada gracias a la corriente de Humboldt. En invierno (junio-septiembre) domina la garúa: una neblina húmeda y fría que tapa el sol durante semanas sin que caiga lluvia real. En verano (diciembre-marzo) el cielo se despeja y las temperaturas suben a 26–28°C.
Los Andes peruanos tienen dos estaciones: la seca (mayo-octubre), con días soleados y noches heladas, y la húmeda (noviembre-marzo), con lluvias frecuentes que pueden dificultar el trekking. La altitud varía enormemente el clima: Arequipa, a 2.300 metros, es más cálida que Cusco o Puno.
La Amazonia peruana es calurosa (28–33°C) y húmeda todo el año. La mejor época para visitar es la temporada de aguas bajas (mayo-octubre), cuando los ríos bajan y es más fácil ver fauna silvestre en los parques nacionales.
Mejor época para viajar: De mayo a septiembre (temporada seca en la sierra) es la mejor época para Cusco, Machu Picchu y los Andes. En la costa, el verano (diciembre–marzo) es más soleado y cálido que el invierno de garúa.
Temporada de lluvias: En la sierra, la temporada de lluvias va de noviembre a marzo. La costa es desértica y casi no llueve; la selva es húmeda todo el año.
La época ideal para la mayor parte de Perú es la temporada seca andina, de mayo a septiembre: Cusco, Machu Picchu y el Camino Inca están en su mejor estado, con cielos despejados y senderos secos. Para Lima y la costa, el verano austral (diciembre-marzo) es el mejor momento ya que el cielo se despeja. Para el Amazonas, la temporada de aguas bajas (mayo-octubre) permite mejores avistamientos de fauna. Evitá enero y febrero en la sierra si querés hacer trekking, ya que los caminos se vuelven resbaladizos.
Para Cusco y los Andes, llevá capas: camiseta térmica, polar o suéter y chaqueta impermeable son básicos. Las noches en la temporada seca pueden bajar bajo cero. Para Lima y la costa, ropa liviana en verano pero un suéter para los días de garúa. Para el Amazonas, ropa liviana pero de manga larga para protegerse de los mosquitos, repelente eficaz y calzado de agua. El protector solar de factor muy alto es imprescindible en toda la zona andina por la radiación de la altura.
La temporada seca, de mayo a septiembre, es la más recomendable: días soleados, poca lluvia y mejor visibilidad en los senderos. Las noches son frías por la altitud, así que conviene llevar abrigo. La temporada de lluvias (noviembre–marzo) complica las caminatas.
Por la garúa, una neblina húmeda producto de la corriente fría de Humboldt. Entre junio y septiembre, Lima vive cielos grises y húmedos casi permanentes, aunque prácticamente no llueve. En verano (diciembre–marzo) el cielo se despeja y sube la temperatura.
Sí, pero hay que aceptar ciertos inconvenientes: los senderos son más resbaladizos, las vistas pueden estar tapadas de nubes y el Camino Inca se cierra en febrero para mantenimiento. La ventaja es que hay menos turistas y la vegetación está más verde. Conviene tener flexibilidad en el itinerario.
El mal de altura (soroche) es un riesgo real al visitar Cusco (3.400 m) o Puno (3.800 m). Los síntomas más comunes son dolor de cabeza, cansancio y náuseas durante las primeras 24–48 horas. Se recomienda aclimatarse un día antes de actividades físicas, hidratarse bien y evitar el alcohol el primer día.